No me odies.

    Por los caminos transito a través de los milenios. Todos me temen y algunos me invocan; para bien o para mal, estoy allí para causar sufrimientos, nunca alegrías. Quien me ve, no puede describirme ante los demás, pues cae automáticamente en las oscuras profundidades del sueño eterno. No ha existido el habitante en la Tierra que pueda eludir mi visita; tal vez la demore, pero nunca han conseguido cerrarme las puertas. Mis actos causan repulsión y terror, soy el abanderado de las guerras, de los desastres naturales, de las enfermedades y accidentes. Impongo el control de la natalidad; aumenta o disminuye si estoy o no de buen humor. Canciones y poemas se honran en mí nombre. En ningún relato estoy ausente, soy el máximo protagonista, el jefe supremo de los cuatro jinetes del Apocalipsis, la crónica final, el destino que lamenta la humanidad…

   Así que no me odies, no es personal cuando venga por ti, es un trabajo duro, pero alguien lo tiene que hacer. Vive a plenitud, ama a tu familia, goza del amor, y valora a tus amigos. No llores cuando sea tu turno, sé digno y alza la cabeza; si no lo hiciste, si desperdiciaste en nimiedades y rencores tu vida, no me eches la culpa.


Comentarios

  1. Me gustó mucho tu relato, ya lo comenté en Falsaria

    Te dejo un fuerte abrazo.

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  2. TERRIBLE! Qué bien expresado! Me pareció que hablaba la propia muerte. Gracias por recordarme que debo aprovechar mi vida, que debo ocuparla de quienes me importan de verdad y de lo que me hace feliz. Es necesario que alguien como has hecho tú nos lo recuerde de vez en cuando. Me encanta internet y me encanta escribir pero ahora mismo me voy a llenar mi vida de nuevas experiencias. Luego te cuento ;) Nos vemos en un rato ;)

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    Respuestas
    1. Me alegro que mi relato sirva de reflexión; no fue mi intención hacer razonar a los lectores, pero lo que viene del corazón, muchas veces te ponen a pensar. Cuando lo escribí, había acabado de fallecer un querido primo de un infarto; así que te imaginarás cómo estaban mis sentimientos por dentro.

      Gracias por tu comentario.
      Un fuerte abrazo.

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  3. Tenebroso, lúgubre... de pesadilla.
    Relato muy acorde con el blog, tienes estilo, Martha, eres tremenda escritora.
    Saludos.

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